lunes, 1 de junio de 2009

Como Basta, cuando Basta, lo que solo Basta!

Cuando uno es niño, le basta la ternura de la madre para estar satisfecho, el calor de la cobijita preferida, el mono de peluche, la almohadita preferida, esa la mas sucia y la mas cochina, pero que nos hacia tan felices y tan contentos, como basta cuando basta lo que solo basta… me preguntaba en estos días pasados, cuando ya no basta la satisfacción de ocupar el primer lugar en la escuela, donde ser el jefe no produce tanta satisfacción como cuando creíamos que así sería, luego también nos pasa que perdemos de vista, eso que nos hace felices, que nos llena de dicha o de paz, de la paz que muchas veces nos hace falta para comprender, para entender, para aceptar muchas cosas y que es necesaria en todas las etapas de nuestra vida…

Hemos perdido la capacidad de asombro, ya todo es plano, llano, sin altos ni bajos, tal y como lo queríamos cuando nuestra vida tenía nubarrones y agaceros imprescindibles, así tal cual, hoy tampoco es como creíamos que seria y a la vez, tampoco nos hace “tan, tan” felices. Hemos olvidado el ultimo recuerdo del helado que mas nos gustaba, de esa, la paletería de enfrente de la plaza que existía hace algunos años, el cine que nos divertía, en ese donde pasábamos más tiempo en la dulcería que en la butaca… el charco del agua que cuando llovía, creíamos que era un océano y hasta el barco construíamos…

Hoy dando una vuelta atrás, a esos días en donde el océano lo construíamos, donde ya no basta una cobija que nos arrope con esa sensación de protección que hasta de escudo de vampiros nos servía, donde la vida por fin se hace mas cómoda y sencilla es duro darse cuenta que no es aun así, lo que se ve; como se veía.

1 comentario:

  1. Solo son días en los que las cosas no se ven como se veían.
    Pero hay otros días (que espero sean muchos) en que sigues pensando en que tu charco es uno de los océanos....
    Solo es cuestión del día (insisto)

    ResponderEliminar